Los vasos de plástico y el medio ambiente

Cada vez hay más demanda de una alternativa a los vasos de plástico desechables, y esto incluye a los sectores médico y/o odontológico. Desde hace algún tiempo, los fabricantes estamos evaluando las materias primas y las técnicas de producción.

A menudo se habla de la opción de utilizar vasos de papel o vasos de plástico como alternativas “ecológicas” y “biológicas”, pero ¿es realmente una opción?

En este artículo examinaremos las diferentes alternativas disponibles en el mercado; analizaremos su impacto medioambiental individual y demostraremos que, con demasiada frecuencia, las generalizaciones y simplificaciones nos hacen perder de vista el impacto real de nuestras elecciones. En este sentido, vale la pena considerar ambos puntos de vista.

En primer lugar, a la hora de evaluar la sostenibilidad o no de un producto, siempre hay que tener en cuenta su análisis del ciclo de vida (ACV):

  • Las materias primas utilizadas
  • El coste de su extracción
  • El consumo de energía, agua y otros materiales necesarios para procesarlo
  • Su trayectoria hasta el final de su vida útil (por ejemplo, si es reciclable o no)
  • Los costes de transporte debidos a su peso y volumen.

En segundo lugar, cuando hablamos de productos desechables en entornos médicos, no podemos olvidar que todos los productos que entran en contacto con líquidos orgánicos deben ser tratados como residuos especiales.

Para más detalles sobre este tema, haga clic aquí para ver un artículo dedicado a los productos desechables en entornos médicos.

Vasos de papel

Utilizar el papel como materia prima para los vasos desechables puede parecer una gran idea. De hecho, los vasos de papel se presentan y anuncian a menudo como compostables, reciclables o incluso “orgánicos”. Sin embargo, esto no se corresponde del todo con los hechos reales, ya que los vasos de papel nunca están totalmente desprovistos de plásticos. De hecho, los vasos de papel tienen una capa interna de plástico para evitar que su contenido líquido entre en contacto con el papel.

Otro elemento a tener en cuenta son las normas reglamentarias de ámbito europeo que restringen considerablemente el uso de la fibra de papel reciclado en los productos destinados a entrar en contacto con los alimentos (envases, pero también platos y vasos). Sin tener en cuenta que los vasos de papel son dos veces más pesados que los vasos de plástico comunes y, por tanto, tienen un impacto en el medio ambiente cuando se transportan.

Vasos de bioplástico

Definimos los vasos de bioplástico como vasos fabricados a partir del procesamiento de maíz, bambú o caña de azúcar. En teoría, esta solución parece la mejor porque ofrece una solución eco-compatible, similar a la solución tradicional. La producción y el uso de bioplásticos son más ventajosos en comparación con los plásticos convencionales, tanto desde el punto de vista de las necesidades energéticas como de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Sin embargo, esta solución tiene un gran impacto en el medio ambiente debido al uso de fertilizantes y sustancias químicas en el cultivo de las materias primas renovables necesarias, así como el uso de la tierra y el agua. A esto hay que añadir el impacto medioambiental del transporte de las biomasas necesarias para su producción.

En general, el plástico biodegradable (normalmente el PLA) obtenido a partir del maíz o la caña de azúcar es 100 % compostable y puede eliminarse completamente sin residuos. En realidad, para que este proceso se produzca deben darse unas condiciones ambientales concretas. Siendo realistas, si tiramos un vaso de PLA al vertedero no recuperamos nada: el PLA debe eliminarse en plantas de compostaje.

Los bioplásticos, por tanto, pueden ser un material alternativo, pero en la actualidad parecen insostenibles desde el punto de vista ecológico (si se tiene en cuenta que para cultivar 1 kg de maíz para producir entre 22 y 28 botellas se necesitan 250 L de agua) para productos desechables que suelen tener una vida útil muy corta.

No todos los plásticos son iguales

La materia prima utilizada en la producción de plásticos sigue siendo el petróleo crudo. Sin embargo, el plástico derivado de éste puede contaminar el medio ambiente en menor o mayor medida dependiendo de la cantidad de energía gastada, de la producción de CO2, así como del potencial de reciclaje, además de la peligrosidad de las sustancias liberadas durante su ciclo de vida. Después de los biopolímeros, el polipropileno (PP) se considera uno de los plásticos más ecológicos.

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